VIRGEN DE LA CARIDAD DEL COBRE

[Estampa de la Virgen de la Caridad del  Cobre]
ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA
DE LA CARIDAD DEL COBRE
Inmaculada Madre de Dios, Reina de los cielos, Madre de misericordia, abogada y refugio de los pecadores: he aquí que yo, iluminado y movido por las gracias que vuestra maternal benevolencia abundantemente me ha obtenido del Tesoro Divino, propongo poner mi corazón ahora y siempre en vuestras manos para que sea consagrado a Jesús.A Vos, oh Virgen santísima, lo entrego, en presencia de los nueve coros de los ángeles y de todos los santos; Vos, en mi nombre, consagradlo a Jesús; y por la filial confianza que os tengo, estoy seguro de que haréis ahora y siempre que mi corazón sea enteramente de Jesús, imitando perfectamente a los santos, especialmente a San José, vuestro purísimo esposo. Amén.
 Patrona de Cuba – Su fiesta se celebra el 8 de Septiembre
_________
ORACIÓN DEL IV CENTENARIO 
DEL HALLAZGO DE SU VENERADA IMAGEN
Virgen de la Caridad del Cobre hija amada del Padre Madre del Señor Jesús templo del Espíritu Santo y Madre de todos los cubanos.Al celebrar con alegría el cuarto centenario de la presencia de tu bendita imagen en nuestra tierra cubana, te alabamos y te damos gracias por ser regalo de Dios para nuestro pueblo, por peregrinar con nosotros mostrándonos a Jesús, por animar siempre a la Iglesia que guiada por el Espíritu Santo, quiere servir a su pueblo.María de la Caridad, mujer creyente, fortalécenos en la fe; maestra de esperanza, enséñanos a vivir esperanzados; reina y señora de la caridad, muéstranos el sendero del amor, del perdón y la reconciliación entre todos los cubanos.Acompáñanos en la oración, enséñanos el camino de la conversión, ayúdanos en el compromiso y en el servicio a los hermanos, especialmente a los que más sufren.

Madre de la Caridad, que eres signo y vínculo de unidad, te suplicamos por todos tus hijos que, desde dentro y fuera de la patria, desean lo mejor para Cuba,
te miran como símbolo de cubanía, y sienten que la Caridad nos une. Cuídanos y protégenos, líbranos de todo mal.

Contigo, primera discípula y misionera, queremos seguir anunciando a Cristo como el Camino, la Verdad y la Vida para que nuestro pueblo, en Él, tenga vida abundante, verdadera y eterna.

Santa María, Virgen de la Caridad del Cobre, ruega por nosotros a Dios.

Amén.

 

__________
 

ROGATIVA 

Comenzar con la señal de la cruz y rezando el Acto de Contrición:

ORACIÓN A DIOS. Poderoso Señor: Recoja tu mano divina todas las flores que ofrecemos a María, y por su dulce intercesión abra tu omnipotencia la fuente de la Misericordia para todos los hombres y para todos los que con verdadera fe, con firme esperanza y con encendida caridad hiciéremos este rezo, que ponemos bajo el amparo de tu poderosa bendición, y alegando los méritos de la preciosa sangre de Jesús te pedimos el perdón de nuestros pecados y la perseverancia en amarte. Amén Jesús.

Rezar un Credo.

ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA. Virgen Santísima de la CARIDAD, viajera celestial que sobre las espumas de las riberas de Cuba vagabas risueña mostrando la Cruz; blanca azucena que flotabas en las olas del océano para revivir con tu suave perfume al desgraciado náufrago que sin Ti pereciera, y si Tú, rutilante estrella, no derramaras tu lumbre bendita en sus afligidos ojos, Reina de la esperanza que tendiste tu ancla de oro a los tres pescadores cuando ya desesperados se sumergían en el embravecido mar.
¿Cómo no has de escuchamos cuando a tus plantas llegamos de rodillas este día que celebra la Iglesia tu nombre de mor, en que conmemora Cuba tu milagrosa aparición y en el que derramas todos tus favores? No es posible deje de ser amparado todo él que se acerque a tu hermosa canoa, cargada hoy de gracias y comisionados por tus tres Juanes para repartirlas.

¿Quién mejor que Tú puede conocer las penas de la tierra?

¿No es verdad, Madre mía que vas a escucharnos y a consolarnos en las penas que nos afligen?

¿Quién en verdadera tribulación te ha llamado con verdadera fe que prontamente no haya sido consolado por Ti, corazón misericordioso?

Así. Madre adorable, vuelve, a nosotros, tus blandos ojos siempre que hiciéremos este rezo; y alcánzanos del Todopoderoso la gracia particular que hoy te pedimos.

 

(Hacer aquí la petición)
 

No separes tus dulces ojos en todo este mes de nuestros hogares; líbranos de casos desastrosos, de epidemias, de incendios, de tormentas, de rayos y centellas, y permite que en radiante carro de plata recorra todos los ámbitos del mundo el ángel luminoso de la paz:


Rezar tres Salves a la Santísima Virgen y elevar las siguientes rogativas en nombre de sus quince misterios, contestando a cada una de ellas con “Escúchanos por amor”:

ROGATIVA

CARIDAD, Madre de Dios,
CARIDAD llama sagrada,
CARIDAD, palabra santa,
CARIDAD, fuego divino,
CARIDAD, dicha del pobre,
CARIDAD,dicha del mundo,
CARIDAD rosa del cielo,
CARIDAD música suave,
CARIDAD, pasto del alma,
CARIDAD, lumbre del ciego,
CARIDAD, dulce consuelo,
CARIDAD, vive en mi pecho,
CARIDAD, no me abandones
CARIDAD, yo te venero,
CARIDAD, Madre de Cuba,

ANTIFONA. “La Caridad es Dios”; cuando su divino fuego enciende nuestras almas ya estamos cerca del Cielo.


1.  Patrona de Cuba, su fiesta se celebra el 8 de septiembre. En su visita a la isla, Juan Pablo II la coronó como Reina y Patrona de Cuba el sábado 24 de Enero de 1998. Para más información puede consultarse la página oficial de la Virgen de la Caridad del Cobre (arquidiócesis de Santiago de Cuba).

NOVENA

Comenzar cada día con el acto de contrición y la oración preparatoria.

ACTO DE CONTRICION

Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los Ángeles, a los Santos y a vosotros, hermanos, que intercedáis por mi ante Dios, nuestro Señor.

ORACIÓN PREPARATORIA

Acordaos, oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que haya acudido a Vos, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Virgen, Madre de la vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vuestra Santísima presencia soberana. No desechéis oh purísima Madre de Dios mis humildes súplicas, antes bien, escuchadlas favorablemente. Así sea.

Rezar la oración del día correspondiente:
DÍA PRIMERO
Comenzar con la oración preparatoria.
¡Dios te salve! ¡Cuánto se alegra mi alma, amantísima Virgen, con los dulces recuerdos que en mí despierta esta salutación! Llénase de júbilo mi corazón al pronunciar el Ave María, para acompañar el gozo que llenó tu espíritu al escucharla de boca del Ángel, congratulándose así de la elección que de ti hizo el Omnipotente para darnos al Señor.

Pídase el favor que se desea conseguir.

 

DÍA SEGUNDO
Comenzar con la oración preparatoria.

¡María, nombre santo! Dígnate, amabilísima Madre, sellar con tu nombre el memorial de nuestras súplicas, dándonos el consuelo de que tu Hijo, Jesús, las atienda benignamente para alcanzar pleno convencimiento en la práctica de nuestros deberes religiosos, sólida confirmación en las virtudes cristianas y continuas ansias de nuestra eterna salvación.

Pídase el favor que se desea conseguir.

 

DÍA TERCERO
Comenzar con la oración preparatoria.

Llena de Gracia, ¡Oh dulce Madre! Dios te salve, María, sagrario riquísimo en que descansó corporalmente la plenitud de la Divinidad: a tus pies nos presentamos hoy para que la gracia de Dios se difunda abundantemente en nuestras pobres almas, las purifique, las engrandezca y cada día aumente más en ellos el verdadero amor a Dios y a nuestros hermanos.

Pídase el favor que se desea conseguir.

 

DÍA CUARTO
Comenzar con la oración preparatoria.

El Señor es contigo: ¡Oh Santísima Virgen! Aquel inmenso Señor, que por su esencia está en todas las cosas, está en ti y contigo de un modo muy superior. Madre mía, venga por ti a nosotros. Pero ¿cómo ha de venir a un corazón lleno de tanta suciedad aquel Señor que para hacerte habitación suya quiso, con tal prodigio, que no perdieses, siendo madre, tu virginidad? ¡Oh muera en nosotros toda impureza!

Pídase el favor que se desea conseguir.

 

DÍA QUINTO
Comenzar con la oración preparatoria.

Bendita tú eres entre todas las mujeres. Tú eres, oh Santísima Virgen María, la gloria de Jerusalén, tú eres la alegría de Israel, tú eres el honor de nuestro pueblo. Si por una mujer, Eva, tantas lágrimas se derramó en el mundo, por ti nos llegó la redención. Por esto, tú serás siempre bendita. Alcánzanos una fe viva y operante para considerar e imitar las grandes obras que en ti y por ti obró Dios.

Pídase el favor que se desea conseguir.

 

DÍA SEXTO
Comenzar con la oración preparatoria.

Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Deploramos grandemente, purísima Virgen y amantísima Madre, que hayamos cometido tantos pecados, sabiendo que ellos hicieron morir en tu cruz a tu Hijo. Sea el fruto de nuestra oración, que no cesamos de llorarlos hasta poder bendecir eternamente a Jesús, fruto bendito de tu vientre virginal.

Pídase el favor que se desea conseguir.

DÍA SÉPTIMO
Comenzar con la oración preparatoria.

Santa María, Madre de Dios. Tu mayor título de grandeza, tu mayor dignidad, oh María es haber sido elegida para Madre de Jesucristo, Hijo de Dios. De esta elección divina proceden todas tus gracias y prerrogativas. No olvides nunca que también fuiste designada por tu Divino Hijo, al pie de la cruz, como Madre espiritual nuestra. Que nunca nos falten fuerzas para mostrarnos como dignos hijos tuyos.

Pídase el favor que se desea conseguir.

 

DÍA OCTAVO
Comenzar con la oración preparatoria.

Ruega por nosotros, pecadores. En ti Virgen María, como en alcázar nos refugiamos. Aunque el vértigo de la vida y los enemigos del alma nos hayan despojado o puedan despojarnos de las preciosas vestiduras de la gracia, alejándonos de ti y de tu amado Hijo, nunca nos cierres las puertas de Sagrado Corazón.

Pídase el favor que se desea conseguir.

 

DÍA NOVENO
Comenzar con la oración preparatoria.

Ahora y en la hora de nuestra muerte . Siempre estamos expuestos a perder la gracia de Dios y condenarnos. Haced, Santísima Virgen María, que por vuestra intercesión nunca perdamos el favor de Dios; que en esta difícil lucha por la vida encontremos en ti la protección maternal que tanto necesitamos y una Abogada en la hora de nuestra muerte.

Pídase el favor que se desea conseguir.

 [click] para regresar al Devocionario

One thought on “VIRGEN DE LA CARIDAD DEL COBRE

  1. Gracias a Dios por encontrar esta Parroquia, y en especial las oraciones de la Satisima Virgen de la Caridad.
    Soy catolica ,y de Cuba

    Muchas Bendiciones y que Maria de la Caridad los siga guiando

    Graciela Elina

Leave a Reply

Your email address will not be published.