La calzada de Emaús

Duración ( 3:15 )

( coro )
Por la calzada de Emaús,
un peregrino iba conmigo,
no le conocí al caminar,
ahora sí, en la fracción del Pan.

¿Qué llevabas conversando?
me dijiste, buen amigo;
y me detuve asombrado
a la vera del camino.
¿No sabes lo que ha pasado
allá en Jerusalén,
con Jesús de Nazaret,
a quien clavaron en Cruz?.
Por eso me vuelvo triste
a mi aldea de Emaús.

( coro )

Van tres días que se ha muerto
y se acaba mi esperanza.
Dicen que algunas mujeres
al sepulcro fueron de alba.
Pedro, Juan y algunos otros
hoy también allá buscaron,
mas se acaba mi confianza;
no encontraron a Jesús.
Por eso me vuelvo triste
a mi aldea de Emaús.

( coro )

¡Oh tardíos corazones
que ignoráis a los profetas!.
En la ley ya se anunció
que el Mesías padeciera,
y por llegar a su gloria
escogiera la aflicción.
En la tarde de aquel día
yo sentí que con Jesús
nuestro corazón ardía
a la vista de Emaús.

( coro )

Hizo señas de seguir
más allá del nuestra aldea,
y la luz del sol poniente
pareció que se muriera.
“Quédate forastero,
ponte a la mesa y bendice,
y al destello de tu luz,
en la bendición del pan,
mis ojos conocerán
al amigo de Emaús.”

( coro )