Cena Pascual

Duración ( 3:55 )

Manos honradas de carpintero,
manos benditas de buen pastor,
manos que parten su pan con todos,
con el amigo, con el traidor.
Manos que alzan su copa al mundo,
ofrecen vino y en el se dan,
y día a día, la historia vuelve,
brindando eterna Cena Pascual.

“Este es mi cuerpo, esta es mi Sangre,
y en mi memoria siempre lo harán”,
su despedida es una entrega
con un sentido de eternidad.
Momento cumbre de aquel que vino
trayendo al mundo su eterna luz;
ya no hay tinieblas, las cosas mueren,
camino y vida eso es Jesús.

El mundo es Cena donde se sienta
aquel que lucha brindando amor,
aquel que sabe lo que es hermano,
sin egoísmo y sin rencor.
Pero la historia de aquel día vuelve
y en ella vemos al vil traidor,
quien a su amigo entrega por miedo,
por acomodo, por ambición.

Para que se amen los he llamado,
que tengan vida es mi voluntad;
en un abrazo vivan unidos,
que ésta es la Cena de la hermandad.
Alcen la copa hasta el fin del tiempo,
partan el pan, repartan amor;
soy el Cordero que por ustedes,
en sacrificio hoy se entregó.