NS 2. ¿De quién estás enamorado?

“Antes de sufrir andaba perdido, pero ahora cumplo tus mandatos”. 

Me vino bien el sufrir, así aprendí tus mandatos, porque es más valiosa la ley de tu boca que mil monedas de oro y plata” (vers: 67. 71 y 72) salmo 118 (en algunas biblias 119) 

Los autores de los salmos, por lo que escriben, demuestran que son personas enamoradas de Dios, porque lo llevaban muy dentro de su corazón 

Por eso el salmista descubre en el sufrimiento una llamada a la conversión y que los mandamientos de Dios son un gran tesoro. “¡Me vino bien el sufrir! …

Cuando Cristo nos dice que tomemos nuestra cruz de cada día y que lo sigamos (lo imitemos), nos está indicando que el sufrimiento es una escuela donde la única asignatura que hay que aprobar es la del AMOR.

Si en nuestros sufrimientos no vemos una llamada a la conversión y en los mandamientos de Dios no descubrimos “un gran tesoro”, debemos pensar ¿de quién estamos enamorados.?

Estaremos enamorados de muchas cosas que nos impiden enamorarnos de Dios.

Tratemos de hacer una lista de los dioses falsos a quien entregamos nuestro corazón 

El ídolo supremo es el EGOÍSMO que es la raíz de todos los demás ídolos a los que adoramos en vez de adorar a Dios. 

Solamente nombraré los dos principales, “el dios dinero” y “el dios placer” que son los que alimenta nuestra soberbia que nos hace pensar que somos superiores a Dios y que, por tanto, no hay que obedecerle. 

Usemos los Salmos como libro de Oración Meditada y tratemos de practicar los mensajes que encontremos en ellos, que nos ayudarán a hacer la lista de las cosas que nos impiden enamorarte de Dios.

¿Qué piensa usted?

Recordemos que “no basta con oír el mensaje hay que ponerlo en práctica, de lo contrario nos estamos engañando a nosotros mismos” (Sant. 1, 22)