NS 11. Háganse servidores unos de otros

“Ustedes, hermanos, han sido llamados para vivir en libertad; pero no tomen esta libertad para dar rienda suelta a sus bajos instintos; más bien, háganse servidores los unos de los otros por medio del amor. Porque toda la ley se cumple con un precepto: amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pero atención, que, si viven mordiéndose y devorándose unos a otros, acabarán destruyéndose todos” (Gál. 5, 13-15)

San Pablo sabe muy bien en que consiste ser libres. No es hacer lo que a uno le dé la gana, eso es usar la libertad para dar rienda suelta a los bajos instintos, que lo expresamos con una sola palabra: “libertinaje”.

El libertinaje, es hacer mal uso de la libertad. 

Hoy están confundiendo muchos el libertinaje con la libertad. Creen que son libres y son esclavos de sus debilidades y caprichos, por no usar la palabra correcta de sus VICIOS.
La libertad es tener la energía “interna” suficiente para hacer SIEMPRE aquello que nos dignifica como personas.

Como nuestra dignidad nos viene de Dios, solamente seremos verdaderamente libres cuando logremos hacer lo que está conforme con la voluntad de Dios, expresada en sus mandamientos.

Por eso Cristo afirma con toda claridad en Juan, 8, 34: “Les aseguro quien peca se hace esclavo del pecado”. Hay muchos que se creen libres y son verdaderos esclavos.

San Pablo nos dice que es lo que debemos hacer para gozar de la verdadera libertad: “háganse servidores los unos de los otros por medio del amor”.

El que exige que los demás le sirvan, pero él no lo hace con los demás, aunque lleve el nombre de cristiano en realidad no lo es, porque el cristiano es un imitador de Cristo y Cristo afirmó muy claro que no vino para que lo sirvan sino para servir y dar la vida por todos

Eso es lo que nos recuerda San Pablo: “háganse servidores los unos de los otros por medio del amor”. 

Pero San Pablo también nos llama la atención sobre lo que no debemos hacer:
“Pero atención, que, si viven mordiéndose y devorándose unos a otros, acabarán destruyéndose todos”

Un ejemplo que confirma esta verdad es lo que pasa en el matrimonio cuando no hay verdadero amor. ¡Terminan destruyéndose!!!

El hacerse servidores unos de otros es fruto del AMOR y el morderse y devorarse es fruto del EGOÍSMO.

La conclusión es fácil de sacar:
SOMOS LIBRES SI AMAMOS Y SOMOS ESCLAVOS SI SOMOS EGOÍSTAS. 

La vida sin amor se convierte en un INFIERNO. Por eso muchos hogares que debían ser la antesala del cielo, son “un verdadero infierno.

Creo pertinente que nos hagamos la preguntas: ¿de cuántas cosas soy esclavo?

Los bajos instintos de que nos habla San Pablo en el Catecismo de la Iglesia se le llaman Pecados Capitales.

Estúdialos y te vas a dar cuenta cosa te hacen esclavo y depende de cada uno por la gracia de Dios que nunca nos falta, alcanzar la verdadera libertad de los Hijos de Dios

Ama a Dios cumpliendo sus mandamientos y serás libre de verdad.