NS 19. Una radiografía del corazón de Cristo

El fruto del Espíritu es: amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, modestia, dominio propio. (Gál. 5, 22-23)

Es admirable como San Pablo en dos versículos de la Biblia condensa tanta doctrina. En pocas palabras nos da una radiografía perfecta del corazón de Cristo.

En este texto resume lo que ya había dicho en la primera carta a los Corintios, capítulo 13.

Pero el problema para nosotros, no es que no creamos que el corazón de Cristo está lleno de AMOR hacia nosotros, sino lo que nos cuesta “creer” es que mi manera de actuar debe ser una radiografía del corazón de Cristo.

¿Qué supone esto? Nada sencillo de lograr. Tengo que amar a los demás como los AMA Cristo. 

“Esto les mando: ámense uno a otros COMO YO LOS HE AMADO”.

Voy a tratar de explicar algo esto

Hay un “amor humano” que es “una tendencia universal”, porque Dios ha impreso en el corazón de todos los seres humanos “normales”.

Los psicólogos hablan fundamentalmente de estos cinco “amores” humano. En realidad, son 5 distintas modalidades del AMOR HUMANO: el amor de padres, amor de hijos, amor de esposos, el amor de hermanos, el amor de amigos.

Los cristianos tenemos que añadir a esta lista dos 2 “amores” más. El AMOR de Dios y el AMOR de Cristo.

Cristo nos ama como Dios, porque ES DIOS VERDADERO, pero también nos ama con amor humano porque es HOMBRE VERDADERO. ¡Tiene un corazón humano!!! No olvidemos esta verdad.

Pero, en el corazón del ser humano hay otra tendencia también universal que llamamos EGOÍSMO que no estaba presente en el corazón de Cristo.

El amor de Cristo es TOTAL, el nuestro es limitado, por culpa del EGOÍSMO que está enraizado en nuestro corazón, como consecuencia del pecado de Adán. Cristo no ha sido contaminado por el pecado de Adán.

Si a la lista de “amores” no añadimos El AMOR de Dios, y el AMOR de Cristo, nuestro egoísmo nos lleva a llamar amor a lo que no es amor. 

El cristiano tiene que amar a los demás, como los ama Cristo que dio su vida para que pudiésemos alcanzar la vida eterna.

Este modo de amar es superior al amor humano, que se limita a buscar la felicidad en esta vida sin pensar que tenemos un destino eterno.

Para alcanzar la vida eterna, necesitamos poseer un amor humano, reforzado con una ayuda especial de Dios que llamamos Gracia Santificante para poder amar así. Por eso decimos que es “sobrenatural.”

Un ejemplo práctico quizá ayude a comprender esto que parece un tanto complicado…

El matrimonio cristiano, para serlo de verdad, los esposos deben amarse con amor humano y con AMOR SOBRENATURAL.

Esto requiere, muchas veces, grandes sacrificios por parte de los cónyuges, que no siempre están dispuestos aceptar. 

Se preguntaron alguna vez, los que fracasaron en su matrimonio, ¿por qué han fracasado.? 

Me atrevo a señalar algunas causas:
Confundieron la atracción FÍSICA con el AMOR.

Se casaron buscando ser YO feliz, no para hacer feliz al OTRO.

Tratan al OTRO como un objeto, porque se casaron para RECIBIR no para DAR. 

Para que ME SIRVAN, no para YO SERVIR 

Le gustan los “PLACERES”, pero que el OTRO asuma LAS RESPONSABILIDADES.

Estas actitudes son puro EGOÍSMO desde mi punto de vista. Por eso el fracaso es lo normal, y que permanezcan unidos es la gran excepción. ¡No hay verdadero amor humano!!! Por eso se hacen la vida imposible…

¿Dónde queda el ideal CRISTIANO de ayudarse mutuamente a ser felices humanamente y alcanzar la felicidad Eterna ambos?

¿Te parece difícil esto? 

Es fácil, si LOS DOS antes de casarse están ENAMORADOS de Dios.

Esto supone que están dispuestos a vivir el UNO para el OTRO, (amor humano) y ayudarse mutuamente para vivir AMBOS PARA DIOS. (amor cristiano.) 

¿Qué piensa usted de todo esto?