NS 20. El único camino para conocer a Dios

“La señal de que lo conocemos es que cumplimos sus mandamientos quien dice que lo conoce y no cumple sus mandamientos miente y no es sincero. Pero quien cumple su palabra, ése ama perfectamente a Dios. En eso conocemos que estamos con él. Quien dice que permanece con él ha de vivir como él vivió. (1Jn. 2, 3-6.)

Hay un dicho popular: solamente los “locos y los niños” hacen cosas sin saber para qué.

Nosotros somos hechura de Dios. Dios tiene una sabiduría infinita, tiene que habernos creado con alguna finalidad.

Es pertinente, pues, preguntarnos: ¿para qué me ha creado Dios?

La contestación dependerá de la idea que tenga cada uno de Dios. 

El texto citado contesta esa pregunta con claridad. Dios nos creó para conocerlo, amarlo y servirlo.

El “conocer” es condición necesaria para amar, pues nadie ama lo que no conoce.

Es importante la formación religiosa, sobre todo, de aquellas verdades que el mismo Dios nos ha revelado para decirnos quién “ES”. 

Dios nos ha revelado “QUE ES AMOR” y que todo lo que existe es producto de su amor.

La Biblia es la historia de lo que Dios hizo para demostrarnos que nos AMA.

La respuesta qué ha dado el ser humano, con muy pocas excepciones, es que no cree en el AMOR de Dios.

Y la historia de actual demuestra que seguimos HACIENDO lo mismo.

Quizás sea bueno clarificar, en qué consiste el amor cristiano. 

No es tener buenos deseos y sentimiento hacia la persona amada. El termómetro que mide el amor que tenemos a una persona es lo que hacemos por esa persona.

Los que se casan, si tienen un noviazgo normal, saben muy bien esto. 

Averiguan qué cosas le agradan al OTRO para complacerlo con detalles que lo hagan sentirse amado.

¿Qué pasa cuando se casan? 

Sería importante hacer una encuesta con una pregunta muy sencilla: ¿piensan de su matrimonio, al pasar un año de casado, como pensaban durante el noviazgo? 

No me atrevo a opinar, pero ustedes los casados SÍ que pueden opinar con “conocimiento de causa.” ¿No era oro todo lo relucía? …

Nuestro amor a Dios tiene que ser “oro de ley”, porque el mismo Dios nos dice lo que tenemos que hacer para que nuestro AMOR sea oro de ley: “quien cumple su palabra, ése ama perfectamente a Dios.”

El apóstol aquí hace un comentario de lo que había escrito en su Evangelio, capítulo 7, 3 

“En esto consiste la vida eterna: en “conocerte” a ti, el único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesús el Mesías”.

Habrán notado mis lectores que el “conocer” en la Biblia, no es una función del cerebro.

Es una función del corazón: hay que creer con el CORAZÓN; vemos con los ojos del CORAZÓN; pensamos con el CORAZÓN; hablamos con el CORAZÓN, porque de la abundancia del CORAZÓN habla la lengua: almacenamos todo lo bueno que tenemos y también toda la maldad…. 

Por eso, el primer mandamiento que nos ha puesto Dios es: AMARLO CON TODO TU CORAZÓN.

¿Qué implica esto? 

AMARLO:
Con toda tu alma
Con toda tu mente
Con todas tus fuerzas….

Diría un joven de nuestros días: “AMAR A DIOS CON TODOS LOS HIERROS”

¿Qué piensa usted de todo esto?