NS 31. Dios habla claro, pero es ininteligible

En cierta ocasión un feligrés, que estaba leyendo sobre los profetas, me dice que a ellos Dios le decía lo que tenían que predicar y a quienes tenían que predicarles. 

Y vino la pregunta que varias veces me han hecho, ¿cómo usted supo que Dios lo quería de sacerdote?

Como soy gallego y, dicen que a los gallegos si le hacen una pregunta contestan con otra, le pregunté ¿Cómo usted sabe que Dios lo quería casado y no sacerdote? 

Bueno, pero eso es distinto, me contestó.

Muchos de ustedes piensan que solamente Dios llama a las religiosas y al sacerdote y no piensan que el matrimonio es una vocación más sagrada e importante en el plan de salvación,, que la vida religiosa. Que los que se casan sean conscientes de esto, son otros veinte pesos… 

Pero no voy a hablar hoy sobre esto, sino por qué Dios habla muy claro y no lo entendemos…

Dios habla el lenguaje del AMOR y nosotros el del EGOÍSMO. 

Por tanto, mientras no aprendamos a hablar el lenguaje del AMOR no entenderemos nunca a Dios. Lo mismo que no entiendo a un chino porque hablamos lenguajes distintos…

Por eso Dios se hizo Hombre para enseñarnos el lenguaje del amor que no es otra cosa que entregar nuestra vida al servicio de Dios sirviendo a los hermanos como nos enseñó Cristo. 

Copio dos textos, uno del Antiguo Testamento y otros del Nuevo que son muy fáciles de entender, como pasa con muchas partes de la Biblia, pero para poner en práctica lo que nos enseñan, hace falta mucho amor a Dios y al prójimo y esto exige renunciar a muchas cosas que nos gustan.

¡Nos gusta mucho el placer físico, la comodidad…pero nos repugna el sufrimiento! 

Estos son los textos: 
“Busquen el bien y no el mal y vivirán y estará realmente con ustedes el Señor, Dios Todopoderoso, como ustedes dicen. 

Odien el mal, amen el bien, restablezcan en el tribunal la justicia: a ver si se apiada el Señor, Dios Todopoderoso del resto de Jesé. (Amós 5, 14-15)

Solamente voy a indicar la lectura que hace el EGOÍSTA: E s bueno lo que me gusta y me da placer y me permite satisfacer todos mis caprichos y es malo todo lo que se oponga a esto.

Hace lo contrario de lo que dice el texto: Ama lo malo y odia lo bueno

El que ama dice: Para mí, todo lo que haga y que Dios me ha prohibido, es malo porque me perjudica. Es bueno todo lo que Dios me dice que haga, no importa a lo que tenga que renunciar.

Este será feliz porque cumple los mandamientos de Dios por amor a Dios y para no hacer daño a los hermanos.

El egoísta vive amargado y es una fábrica de problemas para los que lo rodean.

Un modelo, además de Cristo, de uno que aprendió a hablar el lenguaje del AMOR es San Pablo y en pocas palabras enseña en que consiste este lenguaje del AMOR y si lo hablamos o no: 
“Lo que tengan que hacer háganlo de corazón, como sirviendo al Señor y no a hombres: convencidos que el Señor los recompensará dándole la herencia prometida. Es a Cristo a quien sirven. (Colosenses, 3 23-24)

Si quieren conocer un profeta que no aprendió el lenguaje del AMOR hasta el último instante su vida, lean el libro del Profeta Jonás, por lo menos el último capítulo.

Me hago la pregunta: Si los esposos hablasen entre ellos el lenguaje del AMOR ¿Habría divorcios? Y si los padres hablasen con sus hijos el lenguaje del AMOR para que ellos lo aprendiesen “como legua materna” habría tantos niños maltratados, tantos jóvenes en las drogas y un etcétera tan extenso de males, que no tengo dinero para comprar tantos discos duros” para escribir todos esos MALES … 

Me inspiró esta reflexión personal, que comparto con ustedes, unas palabras del Santo Padre Francisco en una homilía reciente: “En la Iglesia hay bastantes maestros, pero faltan testigos” 

Rueguen mucho por mi para que no me pase como al Profeta Jonás. 

Esa frase del Santo Padre me trajo a mi memoria una frase de San Francisco de Asís: “Hay que anunciar el Evangelio constantemente y cuando sea necesario con algunas palabras”. 

Hoy se habla muchos de Cristo, pero pocos se comprometen con su causa.

El lenguaje del Amor no se enseña CON PALABRAS SINO CON EL EJEMPLO.

¿Qué piensan ustedes de todo esto?