NS 27. Las cosas claras y el chocolate espeso…

El título de esta reflexión es un refrán muy popular en mi tierra, que disfrutamos en invierno, del sabroso chocolate con churros.

El chocolate debe ser bien espeso…

Yo quiero sacar algunas conclusiones, no culinarias, sino mucho más transcendentales que saber preparar un buen chocolate. 

La primera es despertar la conciencia mis lectores, del respeto que exige la dignidad de todo ser humano, por ser humano.

No somos solamente materia sino un compuesto de un cuerpo, que es materia, esto nadie lo niega, y un alma espiritual. Esta es la gran diferencia que haya entre nosotros y los animales.

Pienso que hay muchas personas que están familiarizadas con estos conceptos, pero quizás no se ponen a pensar las consecuencias que esto tiene.

El alma tiene vida independiente del cuerpo, pero el cuerpo no tiene vida independiente del alma. 

La vida del alma es espiritual y la muerte del alma, no es física, sino espiritual. 

El alimento que necesitamos para el cuerpo es de tipo material, el alimento del alma es espiritual.

La resurrección del cuerpo es vivificar su materia purificada de todas sus imperfecciones físicas para volver a unirlo con el alma. La resurrección del alma es purificarla de las imperfecciones espirituales, que “llamamos pecado.” 

Esto que parece tan complicado no lo es tanto cuando uno piensa en lo que pasa en la naturaleza. 

El agua es el resultado de la unión del oxígeno e hidrógeno. Cuando se unen dan algo muy distinto que no es oxígeno, ni es hidrógeno. ¡Es el agua!!!! 

La unión del cuerpo y el alma dan como resultado la persona humana, que no es un ángel ni un animal, es una persona humana.

La actividad del alma se hace visible a través del cuerpo, pero el alma es la sede de todas las funciones espirituales: pensar razonar, por ejemplo, son funciones propias y exclusivamente del alma, pero las manifiesta usando el cuerpo, en este caso el cerebro… 

Digo esto porque cuando el cerebro no está funcional el alma está presente con todas sus facultades, no puede expresarlas, pero es un ser humano completo, porque lo que nos hace humanos es el alma que no se transmite por generación sino por creación y eso es propio de Dios. 

Esto lo que quiere decir es que los supuestos argumentos para despenalizar el aborto, las leyes de eutanasia para eliminar a los que presentan limitaciones físicas, los enfermos terminales etc. son COMPLETAMENTE FALSOS…

Son las ideas de Hitler, que pasó a la historia como un criminal monstruoso, “encarnadas” en muchos políticos de nuestro tiempo, reforzadas con el ateísmo y materialismo comunista. 

Quizás la doctrina que nos enseña San Pablo en el siguiente texto nos dé a entender el verdadero concepto de lo que es la persona humana y cuál es el destino final que tenemos.

“Si han resucitado con Cristo, busque los bienes del cielo, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios, piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra… (Colosenses 3, 1-17)

San Pablo nos habla de muerte y resurrección. ¿Qué nos quiere enseñar San Pablo? 

La muerte espiritual del alma, que físicamente no muere nunca, la causa el pecado y la vida del alma se la da la gracia santificante que nos ganó Cristo, cualidad que necesitamos para vivir eternamente con Dios en el cielo, que es el destino final para lo que nos ha creado Dios.

¡Qué paradoja!!! Puede una persona tener mucha vitalidad en el cuerpo y el alma estar muerta o moribunda y puede tener muy poca vitalidad en el cuerpo y el alma estar pletórica de vida.

Nuestro cuerpo resucitado seguirá la misma suerte que el alma. Es fácil comprender lo que nos dice Cristo, Mt. 10, 28.;

“No teman a los que matan el cuerpo y no pueden matar el alma; teman más bien al que pueda arrojar cuerpo y alma en el infierno”. 

La tendencia de muchos hoy es preocuparse mucho de la salud del cuerpo y muy poco, o nada, de la del alma. Si dicen que son cristianos ¿ESTARÁN EN LO CORRECTO?

¿Qué piensa usted de todo esto?