NS 54. ¿Hay medicina para curar la tristeza?

El ser humano no es sólo alma, ni solamente cuerpo. Es un compuesto de estos dos elementos que forman un todo.

Con un ejemplo quizás se entienda mejor.

El agua tiene dos elementos que están separados en la naturaleza, Oxigeno e Hidrógeno.

Cuando se unen dan un tercero elemento que es el agua. 

En el ser humano se unen tres elementos: uno procede del padre otro de la madre y el alma que procede de Dios. Los tres unidos dan una persona humana.

Quien da vida al cuerpo es el alma, pero el alma necesita al cuerpo para expresar esa vida.

Hay enfermedades que están en el alma, pero afectan al cuerpo y también hay enfermedades que son del cuerpo y afectan el alma.

Por eso se habla con frecuencia de enfermedades psicosomáticas.

Las emociones, como la alegría, la tristeza, ect. están en el alma, pero se manifiestan en el cuerpo.

¿Como se puede superar la tristeza?

Lo primero es ver donde tiene origen la tristeza que siempre es en algún acontecimiento desagradable, real o imaginario, que le ha sucedido o que tiene miedo que le suceda y que no sabe cómo deshacerse de ese recuerdo o evitar el acontecimiento que le genera miedo. 

Los que no son creyentes les recomendaría que pensasen que en la vida se pierden batallas, pero la guerra se pierde si perdemos la vida.

Lo importante es que tengan fe en sí mismos y que no piensen en los acontecimientos desagradables pasados solamente, pues ya pasaron. 

Sustituir esos recuerdos por otros en que hemos triunfado

Para los creyentes hay muchas razones para no estar triste siempre que nuestra fe sea verdadera.

La palabra de Dios nos da ciertos puntos de apoyo para ser siempre optimista y vivir alegres.

Yo lo resumiría en esto.

Soy hijo de Dios que es un Padre que me ama con un amor infinito y quiere que sea feliz con él por toda la eternidad.

Tengo que confiar en Él, porque, como buen Padre, me proporcionará todo lo que necesito para alcanzar esa meta, pero me privará de todo lo que pueda estorbarme para alcanzarla.

Como Dios es un ser que todo lo sabe, aunque yo no entienda lo que me pasa, siempre voy a decirle: “Aquí estoy Señor, para hacer tu voluntad” 

Meditemos algunos textos de la Biblia que nos confirman esta verdad. 

Por ejemplo:
“Sabemos que Dios dispone todas las cosas para bien de los que le aman (Rom. 8, 27)

Quizás no creemos en esto porque no amamos a Dios y amamos el dinero, el placer …nos olvidamos del primer mandamiento que dio a su pueblo del Antiguo Testamento: AMAR A TU DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS.

Otro texto: 
“Encomienden a Dios sus preocupaciones que él se ocupará de ustedes” (1Pe. 5, 7)

Dios está muy pendiente de todo lo que nos pasa, siempre está a nuestro lado. ¿En quién mejor que en Él podemos confiarles nuestros asuntos? ¿Quién sabe mejor que Él la ayuda que necesitamos? 

Otro texto:
“El Dios de toda gracia que por Cristo Jesús los llamó a su gloria eterna, después de que hayan padecido un poco, los restablecerá y fortalecerá, los hará fuertes e inconmovibles” (1Pe. 5, 10) 

Y ¿qué tenemos que hacer nosotros?

Hay un texto de San Pablo en la carta a los Colosenses 1,10.
“Que lleven una vida digna del Señor agradándole en todo, den frutos de buenas obras.

Si meditásemos más sobre estos textos e infinidad de otros semejantes a estos que hay en la Biblia, seguro que crecería nuestra Fe, aumentaría nuestra Esperanza cristiana y nuestro Amor a Dios.

Nuestra tristeza se cambiará en alegría.

INTÉNTALO Y LO COMPROBARÁS