NS 39. Pertenencia y responsabilidad

El concepto de pertenencia a una Institución es importante para que también las personas sientan responsabilidad sobre la buena o mala marcha de la Institución.

Cuando falta el sentido de pertenencia uno ve la institución como algo ajeno y no le importa nada de lo que pase en ella. Ni celebra sus triunfos, ni sufre sus desgracias.

Todos pertenecemos a varias instituciones al mismo tiempo, como es la nación, los partidos políticos, la FAMILIA, ect.

También hay distintas maneras de pertenecer a una Institución.

Yo me voy a referir solamente a dos de ellas: 

Pertenecer a una institución legalmente, porque tiene un carnet que lo acredita como miembro de esa Institución, es una manera.

Otra es sentirse parte de esa Institución de CORAZÓN, porque se siente uno responsable de la buena o mala marcha de la Institución.

Estos son los verdaderos miembros, que trabajan para que la Institución logre sus fines, observan los reglamentos, y sufren como propios los fracasos y se alegran de sus triunfos. Se sienten que son parte de la Institución

Se me ocurre hacer una pregunta. A todos los que estamos bautizados en la Iglesia Católica, además de tener el certificado de bautismo y algunos más; como el de la Confirmación y del Matrimonio, que nos acreditan “legalmente” como miembro de la Iglesia Católica, ¿pertenecemos a la Iglesia Católica de corazón? La contestación es individual…¡No pienses más en ti!….

Hace poco el Papa Francisco decía que en la Iglesia abundaban los maestros, pero faltaban Testigos.

En mis meditaciones personales, también me he hecho la pregunta si, además, de varios diplomas, incluido mi certificado de Ordenación Sacerdotal, con mi testimonio de vida, ¿demuestro que pertenezco a la Iglesia de Corazón….

Yo las palabras del Santo Padre las traduzco de esta manera:

Cristo tiene muchos seguidores “diplomados”, pero es menor el número de sus seguidores comprometidos a seguirle de corazón hasta el Calvario….

Estoy convencido de que hay más de los que pensamos, pero los medios de Comunicación los ignoran…..

Por lo que dice San Pedro en el texto siguiente es que pertenecer a la Iglesia de corazón requiere tener un corazón semejante al de Cristo, porque por nuestro Bautismo y los demás Sacramentos nos ha unido a Él que es La Roca Viva y nos ha convertido en sus miembros.

Las piedras sueltas las arrastra la corriente, porque se despendieron de La Roca que es la que ninguna fuerza humana puede mover.

Esa corriente son las ideas contrarias a los principios del Evangelio que arrastra a los cristianos “diplomados” cada vez más lejos de la Roca Viva.

Dice San Pedro a los recién bautizados:

 “Cristo es la Roca Viva, rechazada por los hombres, elegida y estimada por Dios; por eso, al acercarse a él, también ustedes, como “piedras vivas”, participan en la construcción de un templo espiritual y forman un sacerdocio santo que ofrece sacrificios espirituales, aceptables a Dios por medio de Jesucristo (1Pe. 2, 4-6)

Pertenecer a la Iglesia es mucho más que estar bautizado: es SER ELEMENTOS ACTIVOS EN LA CONSTRUCIÓN DE LA IGLESIA.

Esto requiere:

PENSAR COMO LA IGLESIA, SENTIRNOS IGLESIA En definitiva, NO SER CATOLICOS “DIPLOMADOS”, SINO CATÓLICOS DE CORAZÓN.