NS 24. Personas buenas, pero ….

Antes de seguir desarrollando los temas que tengo programados, quisiera exponer algunas ideas sobre la diferencia que hay entre la persona y su conducta. 

Por falta de análisis tenemos la tendencia a identificar la persona, el ser humano creado por Dios, con sus acciones.

Este es un error de mucha transcendencia.

¿Por qué digo esto?

Porque cuando reflexionamos sobre la creación, que es un himno a la grandeza del poder de Dios y su bondad. 

Dios se manifiesta como suma bondad y que toda la creación la hace por que ama entrañablemente al ser humano.

No nos debe extrañar que la Biblia empieza con un himno de alabanza a la creación.

Este capítulo está escrito en forma de salmos y a cada versículo se repite el estribillo: “y vio Dios que era bueno” y cuando crea a ser humano dice: y vio Dios que era MUY BUENO”. 

¿Por qué nosotros encontramos tantas cosas malas?

Sencillamente, porque no sabemos distinguir la persona humana, creada por Dios, y su conducta que es creación nuestra. 

Dios ama entrañablemente al pecador, pero con esa misma intensidad aborrece el pecado. 

En mi larga vida de Sacerdote siempre he encontrado muchas personas víctimas de la ignorancia y débiles de voluntad para luchar por conservar la dignidad que tienen como hijos de Dios.

Cuando uno se deja llevar de los deseos pecaminosos que introdujo en la naturaleza humana el pecado, va anulando nuestra libertad, y se va convirtiendo en esclavo del de los vicios. 

Estas características están presentes en todo ser humano, pero en grados distintos.

La vida de todos está amasada de ignorancia y debilidad. 

Todos tenemos que esforzarnos para saber cribar nuestros deseos porque no podemos satisfacerlos todos ciegamente, sino solamente aquellos que me ayuden a ser una persona bien integrada y coherente conmigo mismo.

Debemos primero lograrlo como proyecto de vida personal. Después, si amamos a los hermanos, ayudarle a aquellos que tienen dificultad en conseguirlo, para que lo logren también. Esta actitud debe ser la actitud de todo cristiano porque el mandamiento que resume todas las enseñanzas de Cristo es el del AMOR, pero no confundamos el amor con los gustos y con el placer. No todo lo que parece amor lo es.

Si yo me encuentro con una persona que está intentando tirarse por una ventana del piso 25 de un edificio, porque está desesperada con sus problemas, no sería humano ayudarle a que logre su intento, pero menos ayudarle, como sería prestar herramientas para romper la ventana. El hace algo así sería un criminal. 

Una cosa es amar al pecador y otra es proporcionarle los medios para que una conducta mal orientada se intensifique. 

Como muchas veces quieren justificar lo injustificable el ejemplo que Cristo que amaba a todos los pecadores.

Pues bien, voy a citar un caso del Evangelios, entre la infinidad que hay, donde Cristo nos enseña cual debe ser nuestro proceder en estos casos. 

Es el caso de la mujer adúltera, Juan, 8, 1-11. 

Puede leerlo y verás que Cristo no condenó a la mujer, pero sí el adulterio. 

“Yo no te condeno, vete y no vuelvas a pecar”. 

La comprensión con la debilidad de la persona nos debe llevar a ayudar a la persona para que corrija sus malas inclinaciones y no facilitarle su satisfacción.

Cuando uno reflexiona un poco esto es lo que acarrea la mayoría de los males sociales que aquejan a nuestra sociedad

No hace falta ser creyente para comprender esto, solamente se necesita algo de sensibilidad humana.

Uno que tenga la tendencia a abusar del alcohol ¿sería correcto decirle que eso es bueno y proporcionar abundancia de alcohol para que este siempre borracho? 

Lo humano ¿no sería ayudarle para que resuelva sus problemas de otra manera?

Si con estos ejemplos no entiendes lo que quiere decir amar al pecador, y odiar el pecado, quizás eres de los que no saben lo que es amor humano, ni lo que es una conducta desordenada.

Solamente se puede explicar esto porque la persona en este terreno es tan ignorante que ama al pecado y aborrece al pecador y por eso, no solo no le ayuda a corregir su conducta desordenada, sino que le ayuda a fortalecer y perpetuar dicha conducta.

El egoísmo con sus acompañantes: la avaricia, la soberbia, la lujuria…. ect. ciegan a tanta gente que los incapacita para distinguir la virtud de vicio, el bien del mal, la libertad del libertinaje, …. 

LO QUE NOS DISTINGUE DE LOS ANIMALES ES LA CAPACIDAD DE AMAR Y PODER DOMINAR NUESRTOS INSTINTOS.