NS 22. Lenguaje ambiguo lleva al engaño

Me gustaría reflexionar sobre lo que oigo en las redes sociales, principalmente cuando hablan personas que los oyentes le conceden el privilegio de considerarlos como gente de “prestigio y famosos” que por eso influyen mucho en la opinión pública.

Me gusta analizar el lenguaje que utilizan y he llegado a la conclusión, MUY MÍA, que cuando se trata de temas que generan controversia, emplean un lenguaje muy ambiguo. Esto tiene consecuencias importantes, porque el lenguaje ambiguo es una “media-verdad” que lleva al ERROR.

Aquellas personas que no tengan capacidad de análisis, entenderán como verdadero algo que realmente es falso. 

No se expone clara la opinión personal sobre el tema, sino que se buscan frases que se puedan entender lo “uno y lo contrario.” 

Este tipo de lenguaje se utiliza mucho en las comedias y es propio de aquellas personas a quien Dios les dio el don de hacer reír a sus oyentes. 

Por eso un buen cómico tiene que ser muy inteligente y muy serio para que el auditorio comprenda que está enseñando verdades importantes para de la vida real, usando un lenguaje jocoso.

El farsante es completamente lo opuesto al cómico porque utiliza el mismo lenguaje que el cómico, para que sus alumnos, que es el público que los escucha, no descubran la falsedad de lo que les está afirmando como una verdad indiscutible, muchas veces abalada por estudios “científicos” que nunca se realizaron. 

Pongo un ejemplo que demuestra que el lenguaje ambiguo lleva al engaño. 

Quiero que pongan atención al siguiente hecho.

En una reunión de un grupo presidente, antes de terminar la reunión, anuncia que va a venir una persona que cumple años. Lo hace de la siguiente manera:
“Vamos a esperar porque va a llegar una persona, que cumple años para felicitarla.

Ya va camino de los cien. Tenemos que darle un gran aplauso y felicitarlo por los éxitos logrados en su vida.” 

Seguramente tú estás pensando que se está refiriendo a una persona anciana.

La experiencia es que todos empiezan a comentar ¡quién será la persona! porque dan por hecho que no se está refiriendo a un joven y menos a un niño. 

Cuál no es la sorpresa, cuando ven llegara un matrimonio con su hijo que cumple 5 años y que se ha graduado de Kinder.

¿Cuántos de mis lectores pensaron en esta posibilidad?

Todo lo que dijo el presidente es verdad, pero ha usado un lenguaje ambiguo que dadas las circunstancia llevó a todos a pensar en una realidad muy distinta a la que él se refería.

Todos vamos camino de los cien sin exceptuar a los niños, aunque pocos llegarán a esa edad.

El que los familiares celebren como un gran éxito la graduación del niño es natural, y, además, una muestra de amor hacia su hijo.

Saber ponerse al nivel del niño y saber reconocer sus éxitos para que siga entusiasmado estudiando y esforzándose le hará sentirse feliz, porque reconocen sus esfuerzos.

No debemos nunca olvidar que cada etapa del desarrollo humano tiene una gran importancia para nuestro futuro.

Los éxitos y los fracasos de la vida de adultos tienen su origen en la niñez.

Esto nos demuestra que analizamos poco lo que oímos y por eso sacamos conclusiones erróneas. 

Cuando no hemos desarrollado el hábito de reflexionar ni analizar lo que nos dicen, somos candidatos perfectos para que se nos metan “gato por libre”. 

Esto es corriente en las campañas publicitarias y en campañas políticas.

Tratemos siempre de analizar lo que vemos, lo que oímos y lo que leemos para que no nos engañen 

Pensemos que nuestras acciones tienen siempre buenas o malas consecuencias. 

Tratemos de analizar LAS CONSECUENCIAS MALAS.
NO LAS MINIMICEMOS, PORQUE SON LAS QUE NOS QUITARÁN LA FELICIDAD