19. Hay leyes inmutables

Todas las leyes humanas se pueden modificar, cambiar y también suprimir. 

Sin embargo, las leyes que rigen el universo son inmutables. Todos sabemos que si el ser humano las modificara vendría un caos en la creación

Las leyes que Dios ha puesto en la naturaleza no se pueden violar impunemente, porque están ligadas a la esencia misma de las cosas y por eso se causan daños irreparables a la naturaleza cuando el ser humano logra alterar algunas. 

Usando mal su libertad e inteligencia, el ser humano tiene una capacidad destructiva incalculable, que ha hecho exclamar al mismo Dios, hablando al modo humano:
Gén. 6, 5-8: “Al ver el Señor que en la tierra crecía la maldad de los hombres y que toda su actitud era siempre perversa, se arrepintió de haber creado al hombre en la tierra, y le pesó de corazón y dijo el Señor: Borraré de la superficie de la tierra al hombre que he creado; al hombre con los cuadrúpedos, reptiles y aves, porque me arrepiento haberlos creados”. 

La corrupción de hoy día creo que supera a la que había en tiempos de Noé de la que nos habla la Biblia en este texto.

Hoy se trata de alterar la propia naturaleza del ser humano, manipulando su constitución genética, para crear un nuevo ser humano distinto del que creó Dios.

Dios creó hombre y mujer, que son de la misma dignidad por la racionalidad, que es lo que diferencia al ser humano de toda la creación vivible.

Por eso, los dos son seres humanos, de idéntica dignidad, inteligencia y voluntad, características del alma Espiritual, pero sus cuerpos son distintos, debido a su composición genética. Esto determina su sexo, que no es el mismo, son dos sexos que se complementan.

 Por eso cada uno tiene unas características sexuales que forman parte de su propio cuerpo, la mujer es mujer y el hombre, es hombre.

Aunque haya algunos “roles” que son expresiones culturales y sociales, y estos pueden cambiar según los tiempos y culturas, el sexo le viene dado, a cada uno, por la propia naturaleza, porque el sexo, ni es cultural, ni un “rol” social adquirido por la educación.

Por eso, donde quiera que nazca un ser humano, es mujer o hombre, según los órganos sexuales de su cuerpo, tanto externos como interno. 

El sexo, pues, no es una arbitrariedad que se pueda escoger.

Es un elemento esencial de la naturaleza humana y que hace que el hombre y la mujer sean dos seres que se complementan. Dios no creó dos hombres sino un solo hombre, ni dos mujeres, sino una mujer, la pareja humana, y todos los demás seres humanos procedemos de esa pareja.

Aunque sus almas son iguales, como el alma se manifiesta a través del cuerpo y los cuerpos son diferentes, esas manifestaciones externas también son diferentes. 

La mujer tiene voz de mujer, afectividad de mujer, ama como mujer, etc. 

El hombre tiene también estas manifestaciones externas propias del hombre. 

Quede claro, que el sexo viene determinado por los genes y nadie puede escoger su sexo.

El sexo lo determina un cromosoma que está presente desde el momento de la concepción.

Cuando hay leyes de ingeniería genética que intenta convertir la Mujer en hombre y el Hombre en mujer, son leyes tan absurdas, como si unos científicos dijeran que inventaron unas gafas para los oídos y unos audífonos para los ojos y el gobierno diese una ley que determine que en adelante el ser humano pueda escoger ver por los oídos y oír por los ojos.

Además, que hay fondos públicos disponibles para ayudar económicamente a los que quieran hacer el cambio….

¿Verdad que esto suena como a comedia? Como es una cosa tan seria, se convierte en una tragedia humana………

Quisiera terminar con un dicho que me parece que expresa muy bien el pensamiento de los que somos hombres y respetamos a las mujeres y de las que son mujeres y respetan a los hombres:
Los seres humanos perdonamos algunas veces, Dios perdona siempre, pero la naturaleza no perdona nunca…. 

PERVERTIR EL ORDEN NATURAL, NO ES PROGRESO SINO RETROCESO Y DESTRUCCIÓN.