17. La crisis de valores

Se habla mucho de distintas crisis que sufre nuestra sociedad. Normalmente la mayoría de la gente solo habla la crisis económica, porque la propaganda, muy bien dirigida en una sociedad materialista como la nuestra, trata de convencernos que la crisis económica es la causa de todos los males que sufrimos y que el dinero lo resuelve todo.

Desde mi punto de vista me hago la pregunta ¿la crisis económica no será causada por otra crisis más importante? 

Para que se dé la crisis económica tiene que darse primero una crisis de valores morales en la sociedad. Esta crisis moral en la sociedad tiene origen en la familia, porque es la célula básica de toda sociedad humana.

El que los matrimonios tengan problemas no es nada nuevo, siempre los han tenido, aunque no siempre fueros los mismo. Pero esto no es causa de la crisis familiar. 

La causa de la crisis familiar es el método inadecuado como se tratan de resolver esos problemas.

En Puerto Rico, donde vivo, para resolver los problemas matrimoniales el primer paso, amparados en la ley 54, es ir a la policía para hacer una querella y pedir orden de protección. 

Este primer paso no resuelve el problema, sino que lo empeora. Después una demanda de divorcio y por fin la “verdadera solución”, el divorcio………

Esta es la realidad que, con algunas variantes, creo que es lo que pasa en todos los países del “primer mundo”. 

Les quiero presentar un caso de unos esposos que el mismo día de la boda estuvieron en riesgo de pasar una gran vergüenza, pero supieron darle una solución muy feliz, y siguió la fiesta por varios días, como era costumbre en aquel país y época.
Lean en el Evangelio de San Juan (2, 1-11).

A esa boda estaban invitados Jesús y su Madre, entre otros. También estaban nvitados los discípulos de Jesús. 

María se da cuenta de la necesidad y habla con su Hijo y le presenta el problema.

Los servidores, siguiendo el consejo de María, hicieron lo que les dijo Jesús, y problema resuelto.

Creo que por el resultado que dan hoy los matrimonios, parece ser que no han invitado a su boda a Jesús y María y no hacen lo que Cristo dijo que hicieran.

Si los esposos estuvieran más unidos a Jesús y María por la oración, y enseñaran a sus hijos que lo que uno promete hay que cumplirlo, se darían cuenta que, la falta de seriedad en el trato con los demás, trae consecuencias negativas y serían más responsables de sus actos . 

La institución familiar la estableció Dios desde el principio de la humanidad, cuando creó la pareja humana, Hombre y Mujer y el mismo Dios los unió de forma indisoluble.

El texto de la Biblia es muy claro.

“Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios los creó; varón y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: Sean fecundos, multiplíquese, llenen la tierra y sométanla” (Gén. 1, 27-28)

Dios nos dice que nos ha creado para que cooperemos con Él, pero ha puesto mucha confianza el ser humano y le ha fallado y por desgracia le seguimos fallando.
Pero, así como remedió el desastre causado por la soberbia, de la primera pareja humana, porque le pareció poco ser semejantes a Dios y quisieron ser “dioses”, también ahora, cuando lo crea oportuno, nos enseñará que tenemos que contar con él. 

Por eso el mismo se hizo Hombre, sin dejar de ser Dios, para darnos un modelo de familia de la que Él, como hombre, formó parte.

Esta es la familia de Nazaret.

Imita a la familia de Nazaret y fundamenta tu hogar en el verdadero AMOR

CRISTIANO y nunca pensarás en el divorcio

Si desea que tu matrimonio no se rompa, la experiencia enseña: QUE LA FAMILIA QUE REZA UNIDA, PERMANECE UNIDA.