1. Introducción

El que aprende y aprende y no practica lo que sabe, es como el que ara y ara y nuca siembra. (Platón)

Ha pasado el huracán María y he oído a muchos repetir desde ese momento:
“Nada va a ser igual, tiene que surgir un NUEVO Puerto Rico. Tiene que haber un antes y un después de María.”
He tenido que suspender mis actividades en Facebook por la sencilla razón que no he tenido conexión a internet y porque también la mayoría de mis lectores, que están en Puerto Rico, les habrá pasado lo mismo. 

Espero que mis amigos que me contacten sirvan de enlace, para que los demás se enteren, que estoy de nuevo activo en Facebook. 
He pasado este tiempo meditando sobre dar también un nuevo enfoque a lo que escribo, basándome en el pensamiento de Platón que viene como anillo al dedo para los lectores y estudiosos de la Biblia. 

No es conocer mucho sobre la biblia sino practicar lo que se conoce. 

Mi propósito es buscar textos breves de la Biblia y que su mensaje sea fácil de entender para que cada uno lo aplique a su situación particular de cada día.

¡NO ES CONOCER, SINO PRACTICAR LO QUE UNO CONOCE!!!

Supongo que mis lectores creen que la Biblia es PALABRA DE DIOS.

San Pablo dice: “Lo que entonces se escribió fue para nuestra enseñanza, para que por la paciencia y el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza” (Rom.15, 4). Esto que dice San Pablo, refiriéndose al Antiguo Testamento, tenemos que aplicarlo a toda la Biblia.

 Pido al Señor, que, si es su voluntad, me permita llevar a buen término esta idea, para beneficio ESPIRITUAL DE MIS LECTORES Y EL MÍO para que cada día nuestra ESPERANZA CRISTIANA sea más firme.

 Al ser la Biblia PALABRA DE DIOS, su mensaje se convierte en norma de vida PARA TODOS LOS CREYENTES Y PARA TODOS LOS TIEMPOS. 
Recordemos que “no basta con oír el mensaje hay que ponerlo en práctica, de lo contrario nos estamos engañando a nosotros mismos” (Sant. 1, 22)