Hermana muerte: camino al corazón de Dios

Oh hermana muerte por qué has tocado a mi puerta,
Si de deleites vivía y me acompañaba la suerte.
Por qué te llevas al que es razón de mi vida.
Por qué me lo arrancas tan súbitamente,
Si yo le amaba con todas mis ansias,
Por qué hierres mi alma tan profundamente.

Solo de tristeza y desesperación
Se ha llenado mi alma
Solo de pena y de dolor
Me alimento diariamente.
Mi alma no conoce
Otra cosa que no sea soledad.

Por qué te acongojas alma mía
Po qué tanto dolor,
Si al que es razón de tu vida
Lo he colmado de gracia y bendición.
Le he dado mi vida,
Y lo he llenado de Mi amor.

Lo tengo aquí en Mi corazón
Rebozando de alegría,
de gozo y salvación.
Me ha pedido que te diga
Que si tanto le amas
No llores por su partida
Ya que el vive en plenitud,
De paz y de alegría.

El vive para siempre
En este estado de amor
Que solo un corazón como el Mío
Le ha podido brindar,
Con dicha eterna y felicidad de verdad.

No te preocupes por el,
El ya comparte mi existir,
Y solo vive para ti,
Y quieres que seas feliz.
Entonces olvida todo dolor,
Toda tristeza y angustia,
Que ya tu alimento no sea la pena,
Ni tu comida el dolor,
Me tienes a mi para alimentarte
Y dar fortaleza a tu vida,
Y si bien, por la gracia del Espíritu,
Yo me hago presente en ti,
Es también que por ese mismo Espíritu,
Que tu persona amada,
Que hoy comparte mi ser,
Cuando tu te alimentas,
De este pan que es mi vida,
El se hace presente en ti,
Y te sigue ofreciendo su amor.
Buscame y haremos morada en ti,
Tendrás todos sus besos,
Sus abrazos y su querer.

Se feliz que todo el que vive en Mi
no muere sino que vive para siempre
y si tu vives en Mi yo viviré en ti
y también el vivirá en ti.
No estas solas, ahora estamos todos
unidos a ti en Mi amor.

¡ Paz y Bien ! Ricardo

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