Category Archives: Lectura Recomendada por Mons. Merino

Dar pie y voz a las nuevas generaciones

Lectura recomendada por el Mons. Merino, Parroquia Nuestra Sra. de la Providencia

Dar pie y voz a las nuevas generaciones
Fuente: Editorial Revista Vida Nueva  Núm.2,952

“Urge aparcar la pastoral para jóvenes y edificar una pastoral con jóvenes, para que sean verdaderos actores en la vida de la iglesia”

Más de 5,000 peregrinos participan del 5 al 9 de agosto en el Encuentro Europeo de jóvenes organizado en Ávila con motivo del V Centenario del nacimiento de Santa
Teresa de Jesús. Ante este acontecimiento, Vida Nueva ha querido tomar el pulso a esta
nueva generacion de cristianos a través de un sondeo. Cien de ellos, de edades
comprendidas entre 14 y 32 años, toman la palabra y revelan como viven su fe.
En sus respuestas no se perciben discursos prefabricados, pero si con las ideas
claras reflejadas a través del lenguaje telegráfico y espontáneo propio de la redes sociales en las que se mueven. Así, han perfilado un retrato de si mismos, incluso de forma literal, echando mano de sus teléfonos, con un selfie de sus rostros, pero también con una imagen de sus pies, los que les han llevado a Ávila tras los pasos de Jesús y de la santa española más emprendedora.
En esta mirada a la realidad, los jóvenes presentan a Dios como aquél que les
acornpaña en lo cotidiano, pero reconocen la dificultad de contagiar la Buena Noticia
a cuantos les rodean, en tanto que son conscientes de vivir en una sociedad que no invita a creer y donde la religión parece no aportar nada a la vida de sus amigos, compañeros de estudio o de trabajo …
Este marco no exime de responsabilidad a la Iglesia. Porque prácticamente la mitad de los jóvenes que participan en el cuestionario no se sienten acompañados. No deja de ser un porcentaje llamativo, en tanto que quienes responden tienen un vínculo espiritual con una parroquia, un colegio o un movimiento, o lo que es lo mismo: si uno de cada jóvenes creyentes no se ven atendidos por una institución que forma parte de sus
vidas, esto exige una seria reflexión. Vayamos más allá: si se formulara esta cuestión a los que no pisan un templo, ¿cuál sería su visión de la Iglesia?
Esta cierta orfandad da un giro cuando la pregunta se personaliza en la figura
de Francisco. Ocho de cada diez aplaude a este Papa en tanto que precisamente ha roto cualquier barrera para sintonizar con las periferias. Es más, cuando se les pregunta sobre que piden a la Iglesia, su listado coincide con los postulados de la Evtmqelii Gaudium: una apuesta firme por los pobres, una mirada propositiva, mayor transparencia, reforzar el papel de la mujer, un lenguaje mas cercano, valentía en la pastoral…
Esta sintonía papal dice mucho de las intuiciones, un colectivo que esta dispuesto a “hacer lío” con más madurez de la que se les estima. Reposar sus respuestas puede dar luz a quienes se ven inmersos en elaborar y poner en marcha planes de pastoral. Para que no se elaborasen de arriba abajo. Ni tan siquiera de abajo arriba. Para que se aparque una
pastoral para jovenes, y se edifique una pastoral con los jóvenes como actores reales con voz y voto.
En un tiempo en el que la Iglesia ha de salir de si misma, estos chicos y chicas
que viajan a Ávila han de ser escuchados, no ser solo destinatarios de un mensaje
catequético. Ellos pueden marcar el paso en el apremiante diálogo con los alejados.
Eso sí, si se les hace copartícipes. Sólo si se les da pie.
Los Lobos de Europa

El presidente de la Conferencia Episcopal Helena, Franghiskos Papamannlis, analiza para Vida Nueva la crítica situación que vive el pueblo griego y, por añadidura, la minoría católica que pastorea.
En un ejercicio de valentía e independencia denuncia la incapacidad del Ejecutivo de Alexis Tsipras para gobemar y sacar al país del lodazal en el que se encuentra. Con esa equidistancia tampoco le duelen prendas en cuestionar la razón de ser de la Unión Europea. Y es que, años después de su creación, continúa siendo una alianza donde quien manda es el capital, relegando la realidad social. Hasta que no se imponga con convencimiento la Europa de las personas, la “manada de lobos” que denuncia el obispo griego seguirá campando a sus anchas.

EEJ

El Genio Femenino ante la Mirada Anglicana

Artículo recomendado por Mons. Merino
Revista Vida Nueva  No. 2,932  EDITORIAL

No llegan a cuarenta parroquias en todo nuestro país. Una comunidad pequeña con respecto a los 70 millones de cristianos que la conforman en todo el mundo, pero evangelizadora. La Iglesia anglicana ha estado en el punto de mira recientemente despues de que Libby Lane se convirtiera en la primera mujer nombrada obispo en la Iglesia de Inglaterra. Esta decisión ha supuesto un obstáculo mas dentro de la búsqueda de la comunión sobre la que comenzaron a ahondar con decisión hace más de cuatro décadas Pablo VI y el arzobispo Ramsey.  La consagración episcopal femenina no hace sino reforzar la opción tomada por el Sínodo General de 1992, en el que los anglicanos acordaron que la mujer accediera al sacerdocio.

Pero no es el único escollo a salvar, con desavenencias incluso dentro de los propios anglicanos, pues tarnbién planea la ordenación de casados asi como la presencia de presbíteros homosexuales, una decisión esta última aprobada por la Iglesia Episcopal de Estados Unidos, pero rechazada por la Iglesia de Inglaterra.

Bajo la mirada de Roma, estas ordenaciones no tienen justificación teológica y carecen de base en la tradición, por lo que se convierten en barreras infranqueables para hablar de unión eclesiástica. Pero más allá de eso, la realidad es que la cooperacion entre católicos y anglicanos va en aumento, en consonancia a la llamada hecha por los diferentes pontífices romanos. Aún así, cumplidos los 50 años del decreto conciliar Unitatis redintegratio, conviene relanzar el diálogo desde el respeto, la caridad y la paciencia, y promover un trabajo en común, sin paternalismos tentados por establecer cristianos de diferentes clases, cuando el Pastor conoce a las ovejas por su nombre y no por su carne de partido.

Tomando estas premisas como guiño constante al horizonte común, la mirada anglicana en femenino al ministerio sacerdotal se presenta como una invitación para reflexionar sobre el papel de la mujer en la Iglesia católica. Desde Roma, Juan Pablo II deja zanjado el asunto a través de la carta Ordenatio sacerdotalis, de 1994. En esta misma línea se ha manifestado Francisco que, sin embargo, se ha mostrado decidido con dotar a la mujer del protagonismo que merece en la Iglesia. No le han dolido prendas a la hora de reconocer el machismo reinante puertas adentro y la urgencia de cambiar la visión de servidumbre por servicio.

A estas alturas, y con el Día de la Mujer Trabajadora como telón de fondo, ajustar el debate del papel de la mujer en la Iglesia a la ordenación sería tan reduccionista como valorar la significatividad de su presencia a las manidas cuotas de participación por género. El imprescindible papel protagónico pasa por un cambio de actitud que se traduzca en hechos, tanto en puestos de responsabilidad en la Curia, como en un papel activo reconocido en los obispados, parroquias y, tarnbién, en las propias familias. Para este camino no resulta necesario tomar como referente a otras confesiones cristianas. Basta con mirar y contemplar a las mujeres del Evangelio, con María al frente, para comprobar como fue Jesús de Nazaret el primero en reivindicar el genio femenino.

La Sensatez de una Paternidad Responsable

Artículo recomendado por Mons. Merino:
Revista Vida Nueva No. 2,927   EDITORIAL

Cuando el debate del Sínodo parecía enfocado a dilucidar como afrontar el acceso al sacramento de la Eucaristía de los divorciados vueltos a casar, Francisco propone reflexionar sobre uno de los asuntos con más aristas de la pastoral familiar: la paternidad responsable. Curiosamente, la cuestión planeó en las sesiones programadas y en los grupos de trabajo en Roma, con las dificultades que se palpan en los diferentes continentes, desde la política del hijo único en China, la promiscuidad y poligamia en Africa, la falta de estabilidad en el núcleo familiar en América Latina o el control de la natalidad en Europa. Sin embargo, enfrascados en otras materias no menos interesantes, se dejó aparcado o, al menos, minimizado incluso en la Relatio Synodi.

Sin embargo, el Papa ha querido introducir este tema en el debate público precisamente cuando las diferentes conferencias episcopales abordan como responder al cuestionario de trabajo enviado desde la Santa Sede para preparar el segundo tramo del Sinodo que se celebrara en octubre. Fue en el vuelo de regreso del viaje de Filipinas. Francisco echó mano de una expresión tan coloquial que ha dejado descolocado a más de uno: “Perdonen, pero hay algunos que creen -disculpen la expresión- que para ser buenos católicos debemos ser como conejos”. Resulta llamativo que a menudo se mate al mensajero, esto es, a los periodistas, por descontextualizar una declaración para tener un titular y sea ese mismo dedo acusador contra la Prensa el que aisle esta frase del Papa y la despoje del contenido íntegro de una intervención donde arrancaba diciendo que “la apertura a la vida es condición para el sacramento del matrimonio”. Juan Pablo II no habló de conejos, pero si afirmó que “lo que la Iglesia llama paternidad responsable no significa una procreacion ilimitada”. Nadie se asombró entonces. La reflexión que Francisco pone sobre la mesa entronca con la visión de Pablo VI en la Humanae Vitae y su denuncia contra el neomalthusianismo, la teoría que culpa el exceso de población de las clases pobres como la causa de la reducción de su calidad de vida. Por si quedara alguna duda, dos días después en la audiencia general, Bergoglio subrayó que es la cultura del descarte y  no las familias numerosas la causa de la pobreza, y confió en Angelo Becciu, sustituto de la Secretaría de Estado, para aclarar que “tener muchos hijos es un don de Dios”.

Desde esta invitación hecha por el Papa a profundizar en los ejes de una paternidad responsable, Vida Nueva ha navegado por el Magisterio, consultado a expertos y dialogado con familias sobre cómo lo viven. ¿Conclusión? Desde la lógica del amor, urge aplicar el sentido común, fruto del discernimiento y el acompañamiento para entender la paternidad y todo lo que implica -procreación, sexualidad, afectividad, cuidado
de los hijos … – como un don, pero también como un compromiso.

Con la vista puesta en el Aula del Sínodo, abordar la paternidad responsable exigirá una mirada transversal desde lo cultural, lo social, lo económico y lo político para elaborar propuestas de atención pastoral audaces que respondan a las preocupaciones cotidianas de las familias.

PMerino4“La familia es la célula esencial de la sociedad.  Si la célula está sana… lo estará la sociedad.  La familia es una institución “natural” desde el momento que Dios creó al hombre (Adán) y a la mujer (Eva) y les dijo “creced, multiplicaos y poblad la tierra”.  Pero Dios no hace nada a lo loco.  Por eso la familia necesita “la sensatez de una paternidad responsible”.  Os invito a leer y reflexionar sobre este “editorial” de Vida Nueva. “